Universidad Central de Venezuela

Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha, en ocasión del acto de conferimiento de títulos a los egresados de las diferentes escuelas de la Facultad de Humanidades y Educación.

 

 

 

El término humanidades tiene su origen en el renacimiento, entonces se le aplicó a determinadas disciplinas para diferenciarlas de los estudios teológicos, lo cual constituyó una expresión de la “vuelta al hombre”, característica de ese período de la historia y superadora de la visión teocéntrica propia del Medioevo. Así lo señalan Corton y Betancourt, quienes agregan que “con el decursar del tiempo, se continuó usando el término humanidades para designar las disciplinas contrapuestas a las llamadas disciplinas científicas, y para enfatizar en el papel de las primeras en la formación del hombre, en este sentido se considera a las humanidades como saberes que enseñan humanidad, que humanizan y a la educación humanista como aquella que pretende formar íntegramente al hombre,  al desarrollar sus capacidades humanas y combatir lo inhumano”, para agregar que a partir de allí se consideran las humanidades:

 

“Como todos los saberes que permiten la realización de la idea de la libertad, que hacen posible la existencia moral de la humanidad”.   

 

Por su parte Bullock a quien hemos citado en similar ocasión, en su obra la tradición humanista de occidente, expresa que “los estudios humanísticos deben permanecer como una parte esencial de nuestra formación cultural y de nuestras vidas, entre otras razones, porque responden a la necesidad de encontrar sentido a la vida y al ansia de identidad individual que siente el hombre hoy no menos que en el pasado".

 

En tanto que Jareño, a quien también hemos citado en ocasión precedente, nos señala que:

 

“Derivado de la reflexión sobre lo que estos años han sido, este nuevo siglo nos enfrenta a un reto cuyas interrogantes no pueden eludir la conciencia crítica del humanista. Por ello, por el interés en desvelar -a la vez que construir- el camino que la historia va representando, las humanidades se encuentran con la obligación de hacer suyo ese reto, rescatando lo que más noble se localiza de entre las aspiraciones humanas, porque además pueden ayudar a conformar propuestas de solución a los grandes desafíos de la modernidad contemporánea”.     

 

Estas reflexiones las traemos a propósito del significado que para la universidad tiene el acto de este día en el que se confieren los títulos a quienes egresan de nuestra Facultad de Humanidades y Educación, identificada en la presentación que de ella se hace en su portal y que ratificamos como  una “institución de vanguardia que conjugando tradición y modernidad es reconocida nacional e internacionalmente por la calidad y prestigio de sus enseñanzas, investigaciones, actividades de extensión e iniciativas para enriquecer el acervo cultural de la nación y cuya misión consiste en promover en la población venezolana la comprensión del mundo desde una perspectiva humanista y educativa mediante actividades de formación, investigación y extensión que tengan sentido de pertinencia social.               

 

Las letras, la filosofía y las lenguas han sido consideradas sus pilares fundamentales, a los que se agregan como evidencia de su enriquecimiento y progreso otras importantes disciplinas: comunicación social, bibliotecología y archivología, educación, geografía, arte, idiomas, profesiones todas,  que hoy se crecen en esperanza con la incorporación a ellas de los nuevos egresados de este día, a quien la facultad de humanidades y educación ha formado  transmitiéndoles además de conocimientos que constituyen una elevada capacitación, los valores éticos que de manera profunda se arraigan en estos saberes.

 

Se produce vuestro egreso en tiempos de dificultades, pasadas, presentes e inciertas para el porvenir, el pais se ha tornado en un torbellino y de los desaciertos, violencia, incomprensión, agresiones, que forman parte del diario acontecer, no ha escapado la institución universitaria, a ellos nos hemos enfrentado con valentía los universitarios y universitarias que pertenecemos a una cultura de paz, que con afán constante  defendemos los mas elevados principios que constituyen doctrina universitaria y que son en consecuencia inherentes a su esencia misma y por los que se trabaja en la búsqueda de la verdad, esa verdad que a veces es incómoda para a quienes les ciega un pensamiento uniforme, pero que resulta mas que necesaria, imprescindible, si queremos el avance, el progreso, el crecimiento, la construcción de hombres mujeres y patria con conciencia crítica, con sentido solidario, con respeto, con sólidos y muy bien respaldados conocimientos, esos  que indiscutiblemente habrán de hacernos mejores, pues como lo señala savater “educar es creer en la perfectibilidad del hombre, en que los hombres podemos mejorarnos unos a otros por medio del conocimiento” y en esto -por supuesto- radica la labor educativa de la universidad.

 

Necesita la universidad,  para el ejercicio pleno de sus funciones,  de un ambiente de libertad, pues sin ella y así lo reafirma pérez de antón “ningún hombre puede escoger, menos entre el bien y el mal” y sólo conociendo la verdad citando a ibarguén, “nos ganaremos la libertad que tanto anhelamos y que debemos guardar como un tesoro divino”. Ya lo decía don quijote a sancho panza:       

 

“La libertad sancho es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos, con ella no pueden igualarse los tesoros que encierra la tierra, ni el mar encubre. Por la libertad, así como por la honra se puede y debe aventurar la vida”.  

 

Hoy ratificamos también a propósito de libertad, de universidad y de la verdad, que en esta casa en la que siempre se ha vencido la sombra y se transita en la búsqueda de la verdad, no está permitido ocultarla.

 

Los universitarios de hoy, los venezolanos que con dignidad ejercemos la ciudadanía, nos  negamos a aceptar vivir sin libertades. A la defensa de la universidad, de sus valores y a la construcción de un país mejor estamos llamados todos, a ustedes egresados de hoy les convocamos a ello.

 

El carácter de fiesta académica que tienen los actos como el que hoy presidimos, se complementa con una pluralidad de sentimientos, en los que imperativamente está presente el de la gratitud, hacia quienes durante vuestro proceso formativo les acompañaron y fueron partícipes de desvelos, alegrías, momentos ingratos, triunfos. A ellos: padres, hermanos, conyugues, familiares, amigos, extendemos nuestra palabra de felicitación.

 

A ustedes nuevos profesionales les deseamos un  exitoso desempeño profesional, que cada uno de los caminos a que los saberes aprendidos les haya orientado, sea transitado de manera digna, superando obstáculos y obteniendo resultados provechosos, reconociendo siempre vuestras limitaciones, que el conocimiento no es estático, que requiere de constante renovación y actualización pues como bien lo señala Montejano; “nuestra inteligencia no se humilla, sino que se ubica en el lugar que le corresponde, cuando reconoce sus carencias, sus límites e incluso se abre al misterio”. No olviden que siempre estarán abiertas las puertas de la casa que convertida en vuestra alma mater les proporcionó educación, valores y herramientas para una vida mejor.

 

Queridos graduandos y graduandas, egresan ustedes hoy de la ilustre Universidad Central de Venezuela. No olviden nunca que ustedes son el reflejo de la UCV: cultura de paz, libre, plural, democrática y siempre autónoma.

 

Felicidades y muchas gracias.

 

Caracas, 29 de julio de 2011

 

 

CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS
"PATRIMONIO MUNDIAL" (UNESCO, 2000)

"La mejor garantía de conservación de los monumentos y de las obras de arte viene del afecto y respeto del pueblo, y ese respeto asienta sus bases en la educación y en el fomento de su conocimiento". (Carta de Atenas, 1931)