Universidad Central de Venezuela

Palabras pronunciadas por la Rectora de la UCV, Profesora Cecilia García-Arocha, en ocasión del acto de celebración del 65 aniversario de la Escuela de Comunicación Social

 

 

 

Se ha identificado la comunicación social como uno de los pilares de la evolución de la sociedad, así lo ratifica Rossi al señalar que la temática de la comunicación social y sus aplicaciones tienen un vasto alcance para el progreso del individuo y de la sociedad.      

 

Se ha señalado además, lo que compartimos,  que “en el mundo globalizado de nuestro tiempo, por una parte, la comunicación social (sus tecnologías, estrategias discursivas y proyecciones sociales) se ha convertido en algo más que un espacio de mediación simbólica, ha llegado a constituirse ni más ni menos, que en el eje sobre el que giran nuestras sociedades occidentales postmodernas (a las que se ha denominado, no sin razón, “sociedades de la información”) y en el vehículo privilegiado de conexión entre las culturas de nuestro entorno y las otras cosmovisiones y formas culturales con las que compartimos el planeta.

 

En un lugar de excelencia donde la docencia y la investigación se conjugan de manera armónica en una tarea de construcción, hoy nos encontramos compartiendo el júbilo de ésta, nuestra escuela, al arribo de sesenta y cinco años de fructífera labor a través de la cual, si atendemos a las aseveraciones precedentes, ha contribuido a ese progreso mediante su tarea de formación de profesionales, de producción de conocimientos, de participación en la vida nacional. Creada en 1946 como escuela de periodismo, da inicio a sus actividades en 1947. En su transcurrir sufre las acciones de un régimen dictatorial que cierra sus puertas, para levantarse luego en un contínuo de logros, uno de los principales lo es, como lo señalan en su portal “el que sus egresados pueden abrirse caminos por su formación en cualquiera de los campos de la comunicación social, profesionales, capaces  de desempeñarse en el ambiente laboral, manejando recursos científicos y técnicos de la comunicación social, dentro del ámbito de las ciencias sociales y vinculado con todos los aspectos del saber humano”.                     

 

A propósito de este día y de la realidad de la Venezuela de hoy, nos resulta pertinente rescatar de nuestra intervención, en ocasión del conferimiento de títulos a egresados de esta escuela, la cita que hiciéramos de Juan Pablo II quien, al referirse a los  medios de comunicación social, afirmaba que “los medios enfrentan novedosos desafíos políticos, sociales, culturales, morales e incluso religiosos y que esto debería servir para que ellos se conviertan en operadores equilibrados de la verdad y de la paz”. Estas consideraciones, a nuestro juicio, hacen evidente el insoslayable componente ético que lleva inmersa la labor del comunicador social, pero además, da cuenta cierta del porqué de su vulnerabilidad ante regímenes en los que el sentido democrático se hubiese perdido. Los ejemplos que de manera frecuente aparecen en el día a día de nuestro país, confirman esta apreciación.

 

Pero no solo la comunicación ha sido objeto de limitaciones, agresiones a sus profesionales y a los medios, también la Universidad ha sufrido los nocivos efectos de una escalada de odio y violencia, la que ha perturbado de manera significativa la diaria labor. Muy recientemente y en ocasión de un acto similar, se hizo presente la conducta despreciable de quienes no conocen otra forma de denuncia, de reclamo; afortunadamente no son ellos la representación genuina de nuestra Universidad, pues parafraseando al Rector Narro Robles de la Universidad Autónoma de México: “nuestra casa de estudios está llena de universitarios competentes, capaces y comprometidos; en ella hay mujeres y hombres extraordinarios; en ella se da cita la pluralidad que conjuga los contrastes y la más amplia gama de tonalidades; en ella coinciden las ciencias, las humanidades, las técnicas y las artes, las generaciones de los jóvenes y las de quienes han acumulado una gran experiencia; al igual que las diversas formaciones metodológicas y la mayor diversidad de perspectivas, respecto de los fenómenos naturales, humanos y sociales”.

 

En esta UCV predomina la tolerancia, bien entendida y jamás como sinónimo de sumisión y creemos y propiciamos una cultura de paz, de libertad, de democracia.

 

Actos como el de este día reconfortan y animan a continuar adelante, desafiando las adversidades, rescatando el valor de la justicia, sobre la fuerza de la sinrazón.    

 

En la sucesión permanente de las escenas del mundo señala Leibnitz citado por Vivas López, “es del pasado que surge el presente y es del presente que surge el porvenir”. Por ello en momentos como el de hoy debemos recordar con respeto y gratitud a los fundadores y a quienes con sus desvelos, talento y esfuerzo han contribuido al crecimiento de esta escuela de comunicación social, así queremos referirnos de manera especial al profesor Adolfo Herrera, distinguido universitario, cabal ciudadano, cuyo nombre destaca fulgurante en la historia de esta institución y a quien rendimos homenaje de admiración y reconocimiento.

       

A los directivos, personal docente, estudiantes, empleados, obreros, reconocemos el diario esfuerzo por cumplir exitosamente la tarea encomendada, por ser parte importante de este transcurrir.

 

Sesenta y cinco años de existir, invitan a la revisión introspectiva de nuestro quehacer y a  pensar en nuestros pasos hacia el mañana. La experiencia de ese tiempo debe enriquecer el de hoy y el que ha de venir.       

 

Finalizamos con el deseo, que el recuerdo de momentos traídos al presente en este día,  sea el clima en el que germinen frutos de esperanza y fe en una Venezuela y en ella una escuela, una facultad y una universidad cada vez mejor.

 

 

 

Felicitaciones y gracias.

 

 

 

Caracas, 24 de octubre de 2011

 

 

CIUDAD UNIVERSITARIA DE CARACAS
"PATRIMONIO MUNDIAL" (UNESCO, 2000)

"La mejor garantía de conservación de los monumentos y de las obras de arte viene del afecto y respeto del pueblo, y ese respeto asienta sus bases en la educación y en el fomento de su conocimiento". (Carta de Atenas, 1931)